Illustraciencia es un buen motivo para hacer converger el noble arte del dibujo con la divulgación científica, una visión diferente de la biología, la botánica y la propia forma de hacer conocer al público la naturaleza, con premios, blogs, expansión en redes sociales y exposiciones en varias universidades españolas.

Según reza la propia web y el blog de la organización, “llustraciencia tiene por objetivo divulgar la importancia de la ilustración científica e impulsarla en todas sus modalidades, apoyando y premiando a los ilustradores científicos a través de la convocatoria del Premio Internacional de Ilustración Científica”. Cada edición, y ya van cinco ediciones con la que se celebró esta primavera, que desemboca en catálogos bien editados y exposiciones itinerantes. De hecho todas las ediciones pueden visitarse en la exposición virtual en nuestra Google Open Gallery. Además la organización, que cuenta con apoyo estatal, realiza actividades paralelas para potenciar al máximo el proyecto.

La intención de Illustraciencia es recuperar una forma de representación perdida hace tiempo, la de aquellos exploradores y botánicos que usaban el dibujo para configurar, atrapar, cosificar, aquella Naturaleza con mayúscula que en el siglo XVIII y el XIX parecía aún inabarcable a los ojos humanos. Luego llegaría la fotografía, el vídeo, o la representación digital, y el dibujo pasó a un segundo plano. No obstante, más que un intento retro es todo un desafío que busca renovar la forma de divulgar la ciencia en un país algo alérgico a este tipo de conocimiento. La imagen gobierna nuestro mundo, y es un gran truco recuperar algo de tal grado de perfección.

Como la web indica en su presentación, “vivimos en la era digital en la que los pixels y los megas ya forman parte de nuestro vocabulario. ¿Dónde quedan los bocetos y las libretas de campo que con tanto cariño creamos? Hay sensaciones que únicamente encontramos a través del dibujo manual: estrenar una libreta, hacer punta a un lápiz o la desolación de ver como una mancha arruina nuestro dibujo. Por suerte tenemos una varita mágica que nos ayuda a borrar aquellos accidentes que hace años eran irreparables”. A partir de aquí uno de los mejores y más originales intentos de representación natural que, además, gana adeptos entre ilustradores, artistas, dibujantes y todos los divulgadores científicos.

Desde octubre además, y dentro del proyecto Illustraciencia, se desarrolla entre octubre y diciembre el tercer ciclo internacional de actividades ‘Yo ilustro la ciencia’, organizado por la Asociación Catalana de Comunicación Científica (ACCC) y la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (FECYT) a través de su convocatoria de ayudas para el fomento de la cultura científica y de la innovación. La intención era reunir y unificar todas las iniciativas de este tipo que estuviera vinculada con la ilustración científica, y a continuación crear un calendario de actividades para seguir por toda España.